Reseña | Licencia para casarse (2007)


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Dir. Ken Kwapis / Estados Unidos-Australia / 91 minutos

Después de un nuevo episodio de nostalgia por la no muy lejana perdida de uno de los grandes ídolos de un servidor, opté por ver una película inédita (para mi) de la extensa filmografía del maravilloso Robin Williams, y aunque sabía perfectamente con lo que me iba a encontrar la verdad es que me sorprendí con un detalle.

Sadie (Mandy Moore) y Ben (John Krasinski) son una joven pareja que vive la vida de color rosa. Sadie es una chica educada, hija de familia, y de buenas costumbres, mientras que Ben es un joven mas liberal y desenfadado, pero ambos parecen quererse y pasarla bien. Una tarde, durante el 30 aniversario de los padres de Sadie, Ben le propone matrimonio delante de su familia, y aunque el ambiente pareciera un tanto tenso, el futuro integrante de la familia termina por ser bien recibido. Ben propone que la boda se lleve a cabo en el caribe, sin embargo el deseo de Sadie y de su familia es celebrar el evento en la gran casa familiar, dejándole en claro al futuro esposo que las costumbres son parte importante de la vida de su ahora prometida. Otro de sus deseos es que el ministro de la iglesia local oficie la ceremonia, por lo que se presentan en su oficina para concertar una fecha, no obstante las cosas no serán tan sencillas como esperaban, y es que para poder celebrar la unión primero deben pasar el curso pre matrimonial del reverendo Frank (Robin Williams). El segundo obstáculo se presenta al saber que la agenda del reverendo estará libre hasta dentro de dos años, o en su defecto dentro de solo 3 semanas, terminando por decantarse hacia la segunda opción. Las exigencias del reverendo Frank incluyen la abstinencia sexual, el cuidado de un par de bebés robóticos (tan horribles como graciosos), además de una serie de pruebas grupales con otras parejas que también están a la espera de casarse. Una vez que el reverendo Frank se da cuenta de que Sadie y Ben aun viven en una etapa poco realista y de total enamoramiento, comienza a presionarlos y hacerlos enfrentarse de tal modo que comiencen a descubrir la verdadera convivencia.

Licence to wed es una típica comedia romántica, tampoco hace falta pedirle peras al olmo, sin embargo como dije en un principio me topé con una sorpresa que me revolvió de alguna forma las entrañas, y es que por primera vez en mi vida le tomé un cierto asco al personaje interpretado por Williams, y por supuesto esa es la intensión, era el objetivo que como espectador pierdas poco a poco la paciencia con el personaje, incluso el propio protagonista le pega un puñetazo en el rostro en cierto momento de la película (aun siendo un ministro de la iglesia), y aunque sacar a la gente de sus casillas sea una constante en sus personajes, normalmente uno está de su lado. Como película en general no me parece que existan muchas cosas de las que hablar, porque como dije, esta cinta cuenta con una estructura bastante común y la realidad es que no se complica la existencia en lo absoluto, es simple y divertida por momentos, una buena opción para ver en familia cuando no haya nada mejor para ver.

Por Jonathan Mata Richardson

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