Reseña | Fences (2016)


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Dir. Denzel Washington | Estados Unidos | 139 minutos

Sinopsis: En los años 50, un padre afroamericano lucha contra los prejuicios raciales mientras trata de sacar adelante a su familia en una serie de eventos fundamentales en su vida para él y para los suyos. Denzel Washington lleva al cine una obra de teatro que ya interpretó en Broadway. (FILMAFFINITY)

Cuando me senté a experimentar el visionado de esta cinta candidata al premio de la Academia lo hice sin tener la más mínima expectativa, no sabía de qué trataba ni había leído criticas que me pudieran dar la más remota referencia, y creo que hice bien. Lo que se vino a continuación fue una ola de sucesos inesperados que me dejaron completamente aturdido.

Voy a comenzar hablando de los aspectos negativos de este filme. Fences es en esencia una obra de teatro filmada, con todo lo negativo que eso conlleva, y es que más allá de ser una película estática en términos visuales, la adaptación del teatro al cine resulta por momentos incompleta, es decir, mientras vemos a los personajes enfrascarse en conversaciones que parecen no tener fin, una historia paralela de la que no tenemos conocimiento (y después toma bastante fuerza) se desarrolla durante quién sabe cuanto tiempo y al momento en el sabemos de la existencia de dicha subtrama todo parece salido de la chistera de un mago barato, como si al momento de estar escribiendo la historia al autor se le hubiera venido a la mente el clásico “¿y si mejor pasara esto..?”. Puede que en la propuesta de Broadway esto no fuera posible por cuestiones de logística o yo qué sé, pero en el cine hace falta sembrar esas variantes desde el comienzo para no acabar aparentando que nos sacamos los ases de la manga.

Ahora, estamos delante de una película con muchas fortalezas, siendo la principal las interpretaciones de sus dos protagonistas. Claro, siendo Denzel Washington el director y actor principal es evidente que buscará que la carta fuerte del filme sean los histriones mismos, y lo consigue, pues tenemos al propio Denzel disputando duelos interpretativos con todos los colegas que comparten pantalla con él, encontrando en la genial Viola Davis a su más digna contrincante, quien interpreta a una mujer que es capaz de poner contra las cuerdas a un macho que gradualmente se va a haciendo odiar por el propio espectador, lo cual habla de un entendimiento total de Washington para encarnar a un personaje muy rico en términos interpretativos pero que se ve obligado a prescindir de la empatía del público.

Seré completamente sincero, después de concluir el visionado de esta película acabé saturado por la brutal exigencia emocional que requiere la experiencia de contemplarla, incluso al grado de llegar a sentir repulsión por el filme en sí mismo, sin embargo, no se trata de aborrecer a la película sino a aquello que representa lo que está contando, y eso es digno de aplaudir en cualquier escenario. Recomiendo ver esta cinta en un estado de relajación casi total, porque el mazazo que se va a recibir no será fácil de olvidar. Fences, la transgresión de los limites.

Por Jonathan Mata Richardson

(Ver trailer)

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